La inserción laboral de Juana junto al programa Incorpora: “Me ha cambiado la vida por completo”

La inserción laboral de Juana junto al programa Incorpora: “Me ha cambiado la vida por completo”

Marta, técnica de Fundación Ared, y Juana, usuaria del programa Incorpora a la que ha acompañado en su itinerario de inserción sociolaboral.

Juana partía de una situación de desempleo de larga duración debido, en parte, a las trabas que tiene el talento senior a la hora de buscar empleo. Ahora, gracias al apoyo del programa Incorpora y de una empresa con compromiso social, ha conseguido un trabajo y asegura sentirse muy feliz en su nueva etapa laboral.

Cuando Juana llegó a la Fundación Ared llevaba un tiempo buscando empleo. Sin embargo, pese a su esfuerzo y dedicación, su oportunidad laboral no llegaba. Por ese motivo, acudió a la entidad del Grupo Incorpora Barcelona en busca de asesoramiento experto y orientación laboral que le permitieran alcanzar su objetivo: un empleo estable.

“Cuando conocimos a Juana, la animamos a apuntarse a un curso de un Punto de Formación Incorpora llamado ‘Cocina: Técnicas de Catering actuales, aplicaciones dulces y saladas’, ya que nos había manifestado su interés en el sector”, recuerda Marta Seda, técnica de inserción laboral de la Fundación Ared que ha acompañado a Juana en parte de su itinerario sociolaboral.

Una inserción laboral impulsada por un curso de los PFI del programa Incorpora

Tras realizar la formación de tres meses de duración, Juana adquirió conocimientos técnicos sobre la elaboración de productos de catering para colectivos y empresas, consiguió el carné de manipuladora de alimentos y, además, aprendió los riesgos laborales del sector de la hostelería. La usuaria Incorpora, con 63 años, no solo se ha formado en el sector, sino que también asegura que este curso le ha ayudado “a crecer como persona” y a abrir puertas en el mundo laboral que, hasta entonces, estaban cerradas.

Como en el resto de los cursos de los Puntos de Formación Incorpora, se desarrolló un bloque dedicado a las competencias transversales y digitales. “Este tipo de competencias son esenciales y muy útiles para cualquier trabajo: trabajo en equipo, gestión de conflictos, autoestima y flexibilidad ante las situaciones adversas” puntualiza la técnica Incorpora. 

El curso finalizó con las prácticas no laborales de 80 horas en las que el alumnado pudo poner en práctica los conocimientos adquiridos durante el curso. “Poder hacer prácticas en una empresa me dio la confianza en mí misma que necesitaba y el empujón para decidir que sí quería dedicarme a esto”, declara Juana. Según su técnica de inserción laboral, este tipo de cursos son especialmente importantes para personas en riesgo de exclusión social como Juana que “necesitan un último impulso para conseguir la inserción laboral”.

Además de facilitar un empleo a Juana, esta formación también encaminó la búsqueda laboral de otras 21 personas en riesgo de exclusión social que hoy están más cerca de lograr de la inserción tanto social como laboral.

Finalmente, Juana fue contratada por la misma empresa en la que realizó las prácticas no laborales del curso del PFI. Actualmente tiene un contrato indefinido a jornada completa en una residencia para personas mayores, donde trabaja como cocinera. Un cambio laboral del que se siente muy orgullosa y que ha logrado darle la estabilidad que tanto anhelaba: “Me siento muy bien en mi día a día y disfruto cocinando en la residencia, adaptando los menús a las necesidades de las personas mayores […] Además, me siento valorada. Me ha cambiado la vida por completo ya que soy económicamente independiente puesto que no dependo de las ayudas sociales que antes percibía”. 

“Tratar el edadismo es esencial para crear un mundo más igualitario”

La situación de desamparo laboral en la que vivía Juana es muy habitual en mujeres mayores de 60 años que, pese a haber tenido una vida laboral previa, se encuentran con muchos obstáculos a la hora de buscar un nuevo empleo. Según Marta, técnica que ha acompañado a Juana, “el porcentaje de mujeres mayores de 60 años que consiguen la inserción laboral es muy reducido. Por eso, desde Fundación Ared, estamos muy orgullosas de que Juana lo haya conseguido y pueda disfrutar de un trabajo estable que le sea de agrado”. 


Marta y Juana en una reunión de seguimiento.

En este aspecto, Marta reflexiona sobre la necesidad de facilitar el acceso al empleo a los colectivos vulnerables que encuentran más dificultades, como es el de personas mayores de 45 años. Por este motivo, Marta comenta que “tratar el edadismo es esencial para crear un mundo más igualitario en el que se respete y se proteja la dignidad y los derechos de todas las personas. Discriminar laboralmente según la edad de las personas tiene graves consecuencias para su salud y bienestar, genera altas tasas de soledad no deseada y crea una mayor inseguridad económica para ellas y esto supone un coste de millones de euros para nuestra sociedad”.

Tal y como señala Marta, el programa Incorpora lucha por un mundo laboral en el que se tenga en cuenta las competencias de las personas y no se discrimine por razón de sexo, procedencia o edad. Así, durante el 2023, la iniciativa laboral de la Fundación ”la Caixa” ha facilitado 16.130 inserciones laborales de personas mayores de 45 años.

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