El camino hacia la inserción laboral de María: formación, orientación laboral y nuevas oportunidades
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El camino hacia la inserción laboral de María: formación, orientación laboral y nuevas oportunidades
María, participante del programa Incorpora, frente al establecimiento de Alcampo donde actualmente trabaja.
Para quien busca su primer empleo, la falta de experiencia puede ser un obstáculo difícil de superar. El programa Incorpora, impulsado por la Fundación ”la Caixa”, ayuda a romper esta barrera ofreciendo acompañamiento y orientación laboral a personas en situación de vulnerabilidad ante el empleo.
María, de 22 años y vecina de Zaragoza, se encontraba en esta situación. Había cursado un ciclo formativo de grado medio en Gestión Administrativa y solo contaba con dos meses de experiencia como comercial en una empresa de seguros. Además, desde hacía años compaginaba su día a día con responsabilidades de cuidado en casa, en un contexto familiar con recursos económicos limitados.
Aunque tenía ganas de trabajar y estaba motivada, necesitaba identificar cómo podía mejorar su perfil, dónde buscar oportunidades y cómo afrontar un proceso de selección. Por este motivo, la orientación laboral se convirtió en el primer paso para definir su camino hacia la inserción laboral.
Una nueva oportunidad para mejorar su empleabilidad
María llegó al programa Incorpora por recomendación de su madre, quien ya había sido participante del proyecto. Su objetivo era aprender a buscar empleo de manera más efectiva y adquirir nuevas competencias que la ayudaran a acceder al mercado laboral.
Para ello, acudió a la Fundación ADUNARE, entidad del Grupo Incorpora Aragón. El equipo analizó su situación y su nivel de empleabilidad para determinar qué aspectos de su perfil podía reforzar. La valoración puso de manifiesto que, además de adaptar algunas competencias a las demandas profesionales de las empresas de su entorno, necesitaba adquirir experiencia para afrontar con mayor seguridad los procesos de selección.
Con esta información, comenzó un itinerario personalizado que combinó tutorías individuales y formación. Parte del acompañamiento se centró en desarrollar sus habilidades sociales, con el objetivo de que pudiera desenvolverse con mayor confianza en un entorno profesional.
De las prácticas no laborales a la inserción laboral en Alcampo
La experiencia práctica fue una parte fundamental del itinerario. María realizó una acción formativa Incorpora, gestionada por la misma fundación, que incluía 100 horas de formación en competencias transversales y digitales y 120 horas de prácticas no laborales en una empresa. A esta preparación se le sumó formación específica en el manejo de transpaleta eléctrica y en caja y TPV.
Durante el proceso, los profesionales Incorpora detectaron que el sector del comercio podía encajar bien con sus intereses y capacidades. Así llegó a Alcampo, donde comenzó sus prácticas realizando tareas de reposición y caja.
Esta experiencia le permitió aprender en un entorno laboral real, familiarizarse con la dinámica de una tienda y descubrir cuáles eran sus puntos fuertes profesionales. Al mismo tiempo, la empresa pudo conocer de cerca su evolución y sus capacidades, algo que va mucho más allá de lo que se puede mostrar en un currículum o una entrevista de trabajo.
Los resultados no tardaron en llegar. Una vez finalizadas las prácticas no laborales, Alcampo contrató a María, y desde entonces forma parte de su plantilla.
El programa Incorpora, un impulso hacia nuevas oportunidades laborales
Para María, incorporarse al mercado laboral ha supuesto mucho más que conseguir su primer empleo estable. La experiencia le ha permitido descubrir capacidades que no sabía que tenía y mejorar así su autoestima y confianza al comprobar que estaba preparada para desenvolverse en un entorno profesional.
Su historia refleja cómo la orientación laboral, la formación y las prácticas no laborales pueden marcar la diferencia cuando la falta de experiencia dificulta el acceso al empleo. En su caso, contar con un acompañamiento adaptado a sus necesidades fue clave para encontrar un trabajo en el que seguir aprendiendo, creciendo y construyendo su futuro profesional.
Esta historia también pone de relieve el papel de las empresas con compromiso social, ya que la colaboración entre la Fundación ADUNARE y Alcampo se mantiene desde 2015 y, desde entonces, ha facilitado 24 inserciones laborales en la zona.


