Lamine, de solicitante de asilo a lograr su primera inserción laboral con el apoyo del programa Incorpora

Lamine, de solicitante de asilo a lograr su primera inserción laboral con el apoyo del programa Incorpora


Llegar a un país nuevo siendo menor de edad, sin familia, sin experiencia laboral y en pleno proceso de solicitud de protección internacional es uno de los puntos de partida más difíciles que puede enfrentar una persona. Esa era la situación de Lamine Traoré cuando comenzó su proceso de inserción laboral en España a través del programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”. Hoy trabaja como albañil en Murcia y mira al futuro con una estabilidad que, hace apenas unos meses, parecía lejana.

Un itinerario personalizado para superar las barreras laborales

Cuando Lamine empezó a participar en el programa Incorpora, no tenía experiencia laboral en España ni formación acreditada. Las barreras idiomáticas, su situación administrativa como solicitante de protección internacional y la falta de una red de apoyo familiar lo convertían en una persona en situación de vulnerabilidad ante el empleo, lo que dificultaba mucho su acceso al mercado laboral y su autonomía. Aun así, su determinación por integrarse y construir un proyecto de vida propio fue el motor que lo impulsó desde el primer momento.

Fue a través de la entidad Incorpora de Murcia, la Fundación Patronato Jesús Abandonado, donde Lamine, acogido como solicitante de protección internacional, conoció el programa Incorpora. Desde ese primer contacto, el acompañamiento del equipo técnico le dio la confianza que necesitaba para seguir adelante. 

Todo empezó con una entrevista inicial en la que se analizó su situación personal, sus intereses y sus competencias. A partir de ahí, se diseñó un itinerario personalizado de inserción laboral adaptado a lo que él necesitaba: preparar el currículum, trabajar competencias transversales y formarse en mecánica de vehículos y reparación de bicicletas de movilidad urbana.

Posteriormente, fue derivado a la Acción Formativa Incorpora de Albañilería, gestionada por la Fundación CEPAIM Acción Integral con Migrantes, donde realizó prácticas no laborales en la empresa Costera Sur 2016 Construcciones, en Murcia. Durante ese tiempo, Lamine obtuvo también la protección subsidiaria, un paso muy importante para su estabilidad administrativa y personal.

De las prácticas no laborales a la inserción laboral: el trabajo en red que lo hizo posible

El éxito de este proceso no habría sido posible sin la coordinación entre entidades. El trabajo en red entre la Fundación Patronato Jesús Abandonado, la Fundación CEPAIM Acción Integral con Migrantes y el programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa” permitió un seguimiento continuo, tanto de Lamine como de la empresa, para lograr una inserción laboral fluida.

Al terminar las prácticas no laborales, Costera Sur 2016 Construcciones apostó por Lamine y lo contrató para trabajar como albañil. La acogida fue cercana y positiva desde el primer día, y tanto el equipo como su responsable directo destacaron enseguida su actitud, sus ganas de aprender y su compromiso. El impacto fue mucho más allá del empleo, ya que el usuario ganó autonomía económica, estabilidad emocional y una rutina que refuerza su autoestima y le abre nuevas puertas en un sector con mucha proyección.

Cuando empezó, las expectativas de Lamine eran simples: formarse y encontrar una oportunidad laboral estable. Al cerrar el proceso, esas expectativas se vieron ampliamente superadas.

Empresas socialmente responsables que apuestan por la inclusión

Costera Sur 2016 Construcciones conoció el programa Incorpora a través de su colaboración con otras entidades sociales del territorio y valoró desde el principio su modelo de inserción laboral. Para ellos, contratar a personas en situación de vulnerabilidad ante el empleo forma parte de sus valores de responsabilidad social corporativa: una apuesta que enriquece al equipo con más diversidad, motivación y cohesión.

De toda la experiencia, destacan especialmente los itinerarios personalizados y el acompañamiento continuo recibido. La colaboración con el equipo técnico del programa ha sido cercana en todo momento, con seguimientos periódicos, comunicación constante y apoyo ante cualquier necesidad que fue surgiendo.

La historia de Lamine demuestra que la inserción laboral de personas en situación de vulnerabilidad ante el empleo es posible cuando el acompañamiento, la formación y la voluntad empresarial van de la mano. 

Durante 2025, el programa Incorpora Murcia ha logrado impulsar 1.130 inserciones laborales, de las cuales 791 han sido de personas en riesgo de exclusión social.

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