“Hemos encontrado un apoyo incondicional en los técnicos de autoempleo”

“Hemos encontrado un apoyo incondicional en los técnicos de autoempleo”

Nelson y Susana, emprendedores que han logrado sacar adelante su idea de negocio, junto con Camino, la técnica de autoempleo que los ha acompañado en esta aventura empresarial.

Susana Ochoa y Nelson Ramón Borges son un matrimonio que, como muchos otros, tuvieron que dejar atrás la estabilidad económica y laboral de la que gozaban en Venezuela, debido a la complicada situación sociopolítica que desde hace años vive el país.

Él venezolano y ella española de nacimiento, pero criada en Venezuela, decidieron cambiar su residencia y probar suerte en Valladolid en busca de un futuro mejor.

Aunque los inicios no fueron sencillos, hoy la pareja puede decir que no solo ha alcanzado la inserción laboral, sino que también ha cumplido un sueño, al abrir su negocio ideal: el Caracas Food&Services, un restaurante que combina la gastronomía española con la venezolana.

Los primeros pasos hacia la inserción laboral de la mano del programa Incorpora

A su llegada a España, tanto Susana como Nelson se encontraban en situación de desempleo; por ello, su principal objetivo en ese momento fue encontrar un trabajo que les permitiera comenzar una nueva vida.

En el caso de ella, ese trabajo tan deseado no llegó tan pronto como esperaba, aunque en la búsqueda tuvo la oportunidad de conocer a Julia, técnica de inserción de COCEMFE de Valladolid, entidad colaboradora del programa Incorpora, quien por primera vez le habló del programa y de los diferentes servicios que éste ofrecía para fomentar la inserción sociolaboral de personas en riesgo de exclusión. La situación de Nelson no era mucho mejor y, tras verse obligado a aceptar trabajos precarios, también decidió ponerse en manos del programa Incorpora, con la intención de mejorar su empleabilidad.

Desde Procomar, una de las entidades coordinadoras del Grupo Incorpora Castilla y León, derivaron al matrimonio a la entidad que más se ajustaba a sus necesidades: mientras que el caso de Nelson fue llevado desde la propia Procomar, entidad especializada en la inserción laboral de personas migrantes, el de Susana se gestionó desde COCEMFE, desde donde trabajan por impulsar la inserción laboral de personas con discapacidad.

De usuarios del programa Incorpora a emprendedores

Durante los primeros meses, Susana y Nelson puesieron todo su empeño en encontrar un trabajo: él optó por continuar formándose para ampliar sus posibilidades laborales y ella alcanzó la inserción laboral, pero en ambos comenzó a surgir la ilusión por iniciar una nueva etapa profesional centrada en el emprendimiento. “Los deseos de autorrealización y el crecimiento personal son dos de los motores más importantes para el emprendimiento, especialmente para quienes venimos de un país extranjero y nos vemos en la necesidad de comenzar un nuevo proyecto de vida”, comenta Nelson sobre los motivos que le llevaron a emprender.

Con esta idea en mente se puesieron en contacto con el Punto de Autoempleo Incorpora (PAI) del territorio, gestionado por El Puente Salud Mental. Allí conocieron a Camino Cotillo, la técnica de autoempleo que los acompañó en su aventura empresarial, desde la planificación hasta la puesta en marcha del negocio. “Desde el Punto de Autoempleo Incorpora nos han asesorado desde el primer momento en la toma de decisiones, en la elaboración del plan de empresa y en todos los trámites. Sentimos que el PAI continúa siendo un punto de referencia para buscar información y compartir nuestros éxitos y nuestras dificultades”, nos explica Susana sobre el apoyo recibido desde la entidad.

Tras meses de trabajo y esfuerzo conjunto, Susana y Nelson consiguieron hacer realidad su idea de negocio y abrieron Caracas Food & Services, un restaurante español-venezolano, y, aunque se aleja mucho de sus experiencias laborales anteriores, reconocen que no pueden estar más ilusionados con esta nueva etapa. “Es un proyecto que nos ilusiona, ya que nos gusta mucho el contacto con la gente y compartir experiencias, conocer y empaparnos de las costumbres españolas, de las que yo conservo todo lo que mi madre me ha inculcado, aunque vivíamos en Venezuela”, nos cuenta Susana. Además, el negocio sigue siendo un punto de conexión con sus raíces, como ella misma añade: “En el restaurante nos relacionamos con compatriotas venezolanos que viven en Valladolid o que nos visitan”.

El apoyo de los técnicos de autoempleo

Lanzarse al mundo del emprendimiento no es sencillo, y todo lo que hoy en día tienen Susana y Nelson se lo deben a su trabajo, a su empeño y a sus ganas de superarse, aunque reconocen que sin el apoyo de los profesionales del Punto de Autoempleo Incorpora, lograr este sueño no hubiera sido posible. “La relación con los técnicos Incorpora es profesional y, a la vez, muy personal y cercana. Desde que llegamos al Punto de Autoempleo Incorpora para estudiar nuestra idea de negocio, Camino y Cristina nos han asesorado y acompañado en la toma de decisiones sobre nuestro negocio con un apoyo incondicional. Sabemos que contamos con un punto de referencia para resolver cualquier duda que nos surja y esto es muy importante para nosotros”, comenta, agradecida, Susana.

Por todo ello, cuando se les pregunta por su valoración sobre el programa Incorpora y el asesoramiento que ofrece en temas de emprendimiento, lo tienen claro: “Consideramos que la experiencia ha sido muy positiva. Hemos encontrado un apoyo incondicional en los técnicos Incorpora, que siempre están muy pendientes de nosotros. Sin duda, nos quedamos con su cercanía y profesionalidad”.

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