Un talento innato, una idea de negocio y un sueño cumplido: el emprendimiento de Laura junto a Autoempleo Incorpora
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Un talento innato, una idea de negocio y un sueño cumplido: el emprendimiento de Laura junto a Autoempleo Incorpora
Laura, mujer emprendedora en su propia pastelería, Cinnamon Atelier, que ha abierto con el apoyo del Punto de Autoempleo Incorpora de la Asociación Afedes.
Trabajos temporales que no le ofrecían la estabilidad que necesitaba, un mercado laboral con muchas barreras que no le permitía mostrar sus conocimientos, el descubrimiento de una vocación y un talento que ni ella misma conocía: estos fueron los tres ingredientes principales que llevaron a Laura a sacar a relucir su lado más inconformista y abrir las puertas de Cinnamon Atelier, su propia pastelería.
Conocemos cómo la línea dedicada al emprendimiento del programa Incorpora, Autoempleo Incorpora, ha sido clave en la historia de Laura no solo ofreciéndole asesoramiento y financiación, sino empoderándola a luchar por su propia idea de negocio.
De la inestabilidad laboral a la vocación
“Antes de solicitar la ayuda para emprendedores de Autoempleo Incorpora me encontraba en una situación laboral y personal bastante incierta”, empieza explicando Laura. “Trabajé a través de una empresa de trabajo temporal, pero cada vez me llamaban para menos trabajos. La inestabilidad era constante, y empecé a darme cuenta de que no podía seguir dependiendo de algo tan impredecible. Esta no era una situación sostenible a largo plazo: tenía que buscar una salida que me permitiera tener un poco más de control sobre mi vida”.
Laura se encontraba con un problema recurrente cuando buscaba trabajo: las empresas pedían mucha experiencia demostrable. “Aunque yo sabía hacer muchas cosas y tenía una gran capacidad de aprendizaje, no podía demostrarlo con experiencia formal, lo que me cerraba muchas puertas”, comenta la joven.
Tras la pandemia, Laura probó en varios sectores y, casi por casualidad, terminó trabajando como pastelera en un hotel. Lo que no imaginaba es que esta bonita casualidad terminaría desarrollando en ella una pasión que se convertiría en su profesión ideal. Cuanto más se formaba en pastelería, más afloraba en ella una idea: abrir su propio negocio. Emprendiendo no solo terminaría con su inestabilidad profesional y económica, sino que reafirmaría su personalidad inconformista y su deseo de crecer por sí misma.
Con esta idea en mente fue cuando, a finales de 2024, en su oficina de CaixaBank le hablaron de la Asociación Afedes y del programa Incorpora. En aquel momento, Laura ya tenía una idea de negocio, pero no contaba ni con una fuente de ingresos fija ni con experiencia en la gestión de un negocio que le diera seguridad para atreverse a emprender. Como ella misma explica, “tenía ganas, pero también muchas dudas y miedos”, así que pensó: “si alguien quiere ayudarte, ¿por qué no dejarse ayudar?”. Y ahí empezó todo.
Autoempleo Incorpora y su apoyo, el impulso que Laura necesitaba para emprender
Desde el programa Incorpora, a través de la Asociación Afedes y de la línea para el emprendimiento Autoempleo Incorpora, ayudaron a Laura a dar forma a su proyecto mediante la creación de un plan de empresa sólido que se ajustara a lo que ella quería y a lo que podría sacarle más partido. Además, le ayudaron a solicitar y conseguir financiación para emprendedores con la que dar el impulso inicial y participó en el programa de mentoría, que describe como una experiencia maravillosa tanto a nivel profesional como personal.
El acompañamiento del programa Incorpora y, sobre todo, de la técnica de la entidad Nirma, ha sido clave en la historia de emprendimiento de Laura, quien destaca su implicación y cercanía tanto antes de abrir la pastelería como después de haberlo hecho.
Su caso es una muestra más de cómo los técnicos de autoempleo del programa Incorpora ofrecen seguimiento personalizado a las personas emprendedoras, favoreciendo la consolidación de sus negocios a través de apoyo y tutorización tanto antes como durante y después del inicio de sus actividades empresariales. Así lo demuestra la experiencia de Laura: “Sentir que no estaba sola, que había alguien que creía en lo que quería construir, me dio confianza para seguir adelante”.
La red de apoyo del programa Incorpora, clave en la historia de Cinnamon Atelier y la de muchos otros emprendedores
Laura abrió las puertas de Cinnamon Atelier tras haber ganado autoestima e independencia, además de sintiéndose orgullosa de sí misma y de su evolución personal y profesional tras su paso por el programa Incorpora. Quienes prueban su trabajo, comenta, reconocen su capacidad de superación y mejora constante, lo que le motiva a seguir evolucionando. Asimismo, está estableciendo colaboraciones con otras empresas y está incorporando cambios en su negocio, adaptándose y creciendo.
Para finalizar, la emprendedora no duda en recomendar el programa Incorpora y su línea para el autoempleo a otras personas que necesiten una red de apoyo para lanzarse al trabajo por cuenta propia. Gracias a esta red de apoyo, en el 2024 se crearon 1.535 empresas con el acompañamiento de Autoempleo Incorpora que, lejos de ser solo una cifra, son 1.535 historias que, como la de Laura, se escribieron a base de esfuerzo, asesoramiento y relaciones duraderas entre los protagonistas de dichas historias y los técnicos Incorpora que los acompañaron.
Laura termina de explicar su experiencia: “Hoy tengo mi propia pastelería, Cinnamon Atelier, un espacio que refleja todo el esfuerzo, ilusión y aprendizaje que he volcado en él. Sigo enfrentando retos cada día, pero miro atrás con orgullo. Esta experiencia me ha demostrado que, incluso cuando la situación no es la ideal, es posible tomar las riendas de tu vida y construir algo desde cero si cuentas con el apoyo adecuado”.


